
Las etiquetas de eficiencia energética son las que preparatoriamente (desde diciembre de 2003) deben venir con los productos eléctricos que compramos. Estas etiquetas (como las indicadas en las imágenes) nos permiten conocer qué consumo /uso de energía realizan los productos, su rendimiento y emisión de ruido entre otras cosas. Existen 7 clases de eficiencia energética: A, B y C (los más eficaces en ahorro de energía); D y E (consumo medio); F y G (alto consumo) A la hora de establecer el consumo energético se tienen en cuenta factores como el flujo luminoso, la potencia, la vida nominal del producto, etc.
Al ahorrar consumo de energía, ahorramos dinero. Por ello resulta importante tener en cuenta las etiquetas con las que vienen los productos que al igual que el sistema de Unión Europea cuentan con una escala comparativa de colores y letras que informa el nivel de consumo de energía de un aparato. Se trata de aportar un grano de arena a la política de reducción del despilfarro de energía (como el recambio de lámparas incandescentes por lámparas de bajo consumo) y además ahorrar ayudando a nuestro bolsillo y especialmente al planeta.
Mariana Kozodij
